Relación entre la Kinésica y la Conducta

Estudiar Lenguaje no Verbal supone analizar, entre otros, la relación entre la Kinésica y la Conducta, así como qué unión hay o existe entre estos dos parámetros. Este estudio, nos permitirá poder conocer su funcionamiento, explicar su porqué y realizar un análisis de los mismos, llegando su evaluación a tener una base sobre la que apoyarse, cuando alguien asevera que un determinado gesto o expresión significa algo. Con todo esto, no se está haciendo otra cosa que definiendo una conducta, de ahí que tenga que existir una relación entre la Conducta y la Kinésica.

La Kinésica son los los movimientos corporales; posicionamientos, gestos y expresiones, relacionados con la comunicación, bien sea consciente, que la persona los realice sabiendo que esta adoptando ese movimiento, o inconsciente, que la persona los realice sin darse cuenta de ello. La conducta, podíamos decir de ella que es la manera o forma que tiene alguien de comportarse. Sus patrones, los patrones de la conducta son los que definen el comportamiento de una persona, ya que como seres que interactuamos con el ambiente, no siempre nos comportamos igual, es decir, tenemos varios o distintos comportamientos en relación a las percepciones que recibimos de este. De forma que los comportamientos cambian de un ambiente a otro en la misma persona, ya que no somos igual en el trabajo, que en casa o con nuestros amigos. Cada uno de estos comportamientos están compuestos por actitudes de la persona. La actitud es la respuesta que se da a un determinado estímulo, estímulo que recibe el nombre de objeto de la actitud, objeto que puede ser una persona, una acción o una cosa. De manera que ante la percepción de algo, de un estímulo, se genera una respuesta llamada actitud. Bateson planteaba que era imposible no tener una actitud, era imposible no comportarse, y que esta actitud y este comportamiento generaba una información de cómo percibíamos a ese objeto. Esta información es lo que comunicamos sobre el estímulo percibido. Por ese motivo, Bateson afirmaba que no se podía no comunicar, ya que cada vez que se percibía un estímulo se generaba una respuesta, se generaba una actitud, la cual informaba de que representaba ese objeto de la actitud para el individuo, por lo que Bateson aseveraba que conducta y comunicación es lo mismo. Este planteamiento de Bateson lo reflejó Watzlawick en el primer axioma de la Teoría de la Comunicación Humana. Este axioma postula, que “Es imposible no comunicar”. A su vez, está amparado en que si la comunicación y conducta es lo mismo y, ante un determinado objeto no se puede no tener una actitud, ya que no existe la no actitud -y que si la actitud es información, es comunicación- es imposible no comunicar ante una situación, por lo que todo comportamiento es comunicación.

En 1968, Peter Lang postula el Modelo de la Triple Respuesta del Organismo para explicar la conducta humana. Esta triple respuesta está compuesta por la respuesta cognitiva, la respuesta emocional/fisiológica y la respuesta motora. La suma de estas tres respuestas, que están conectadas entre sí por una vía bidireccional, da como resultado la conducta humana. Lang indica que una de estas respuestas puede ser la que active la conducta y la causante de la conducta final del individuo. Para poder analizar la actitud, la respuesta que se da a un determinado objeto, es necesario hacer una evaluación de las tres respuestas, infiriendo a partir de ellas el motivo de la actitud explícita de un individuo. La respuesta motora está compuesta por los movimientos conscientes, o que se realizan conscientemente y, los movimientos inconscientes o los que se realizan de forma inconsciente. Los movimientos inconscientes, son aquellos movimientos de la respuesta motora que se realizan sin que el individuo tenga consciencia de que los está realizando. Estos movimientos inconscientes están directamente relacionados con dos principios, que explicarían porqué se producen. El primero es el denominado alerta fásica. La alerta fásica es un parámetro del sistema de atención del ser humano. El sistema de atención, entre otras acciones realiza la respuesta a un estímulo externo. Cuando el organismo percibe un estímulo del ambiente responde a este estímulo con una activación general que se denomina reflejo de orientación. Este reflejo consta de tres tipos de manifestaciones:

–     Conductuales: aquellas que son directamente observables.

–     Autonómicas (SNA): cambios en la frecuencia cardiaca y respiratoria, redistribución de la circulación sanguínea, cambios en la conductividad eléctrica de la piel.

–     Electrofisiológicas: modificaciones en EEG (ElectoEncéfaloGrama), desaparición del ritmo alfa, aumento de la magnitud de potencial evocado.

Estas manifestaciones generan una modificación fásica del estado de alerta.

Así, la alerta es la disposición general que tiene el organismo para procesar la información. Existen dos tipos de alerta: la alerta tónica que es la alerta en la que está posicionado el organismo en un momento dado; y la alerta fásica que es la rápida elevación del estado en el que se encuentra el organismo y que permite adaptarse al estímulo percibido. Cuando una respuesta motora está compuesta por manifestaciones conductuales de la alerta fásica, el individuo que las realiza no es consciente de ellas, y estas respuestas son patrones de lectura en el Lenguaje no Verbal.

El segundo principio de los movimientos inconscientes son los ‘reflejos medulares’. Guy Marchal define estos reflejos como una irritación de la piel con una excitación del entorno por aporte sanguíneo aumentado. Esto genera un picor localizado en la zona donde se localiza el proceso de vaso dilatación. La explicación a este proceso es una disociación entre las tres respuestas responsables de la conducta. Esta disociación se produce cuando la respuesta cognitiva y la emocional/fisiológica se disocia de la motora. Existen patrones conductuales que existían en especies filogenéticamente anteriores al ser humano, los antepasados del Homo Sapiens. Estos patrones, denominados vestigios, siguen estando presentes en el ser humano. Actualmente, el hombre no tiene la necesidad de generar estos patrones para poder comunicarse. Pero al estar en un estado cognitivo y emocional concreto, que está relacionado con un patrón, si este no se realiza con la respuesta motora, se produce un reflejo medular como recordatorio del movimiento que hay que realizar, para deshacer la disociación.

Como se ha indicado, estos dos principios están relacionados con la respuesta motora del la actitud de una persona, por lo que no deja de ser el movimiento que realiza la persona a la hora de comunicar, recordad que comunicación y conducta es lo mismo. Lang nos indica que la respuesta explícita está compuesta por tres parámetros, y que es uno de estos parámetros el responsable de la activación de la respuesta visible. Esto nos lleva a plantear que el inicio de una respuesta explícita, dónde existe un movimiento, puede tener su inicio o activación en una respuesta fisiológica o en una respuesta cognitiva. Por lo que los movimientos que comunican y que tienen una naturaleza inconsciente, posicionamientos, gestos y expresiones, pueden tener una base fisiológica o cognitiva. Los movimientos inconscientes de base fisiológica son aquellos que se activan desde parámetros fisiológicos, como pueden ser las alertas fásicas, mientras que los movimientos inconscientes de base cognitiva son aquellos que se activan desde parámetros cognitivos, como pueden ser los vestigios de comunicación que tenían nuestros antepasados.

Al desglosar la conducta en sus tres componentes o respuestas, permite tener una visión del carácter o motivo por el que se tiene cierta actitud, y permite realizar un análisis de la misma, pudiendo indicar sus antecedentes. La Kinésica y sus componentes; posicionamientos, gestos y expresiones, son la respuesta motora de la actitud, y pueden tener un activador de origen fisiológico o de origen cognitivo. Para poder poder valorar y dar significado a la Kinésica se debe de analizar su relación con las respuestas fisiológicas y cognitiva y evaluar si alguna de estas es la causante de la misma ya que así se podrá definir la función de dicho movimiento.