Cual_es_el_objetivo_en_la_Gestion_del_Conflicto

Cuál es el objetivo en la Gestión del Conflicto

La realización de cualquier acción tiene un objetivo y, la gestión del conflicto no es diferente a las demás acciones que realizamos. Gestionamos los conflictos que se nos plantean en la vida con una intención. Esta intención no deja de ser el objetivo final por el que se interviene y realizan acciones para que el conflicto deje de existir. La realización de cualquier acción requiere del desarrollo de tres fases: una fase de análisis, una fase de creación de acciones que gestionen las contingencias y, la fase de intervención donde se desarrollan las acciones. Es la primera fase, la fase de análisis la más importante de todas, por la sencilla razón de que como se realice el análisis y la evaluación de la situación, así se crearán las acciones de contingencia y así se intervendrá. Y es en esta fase dónde se debe de marcar el objetivo que se busca para trabajar con él en las siguientes fases.

En el día a día, los conflictos que se intentan gestionar se resuelven de forma muy diferente que las negociaciones formales. Esto es debido a que no se dan las mismas condiciones que en una negociación formal para que se consiga percibir que se debe de gestionar de igual forma. Ahora bien, esto es un error, ya que si existen algunos parámetros que no se pueden seguir y desarrollar como se haría en un gestión de una negociación formal. Se sigue teniendo el mismo objetivo en las dos situaciones, tanto la gestión de una negociación formal, como la gestión de un conflicto. Por lo tanto, estas diferencias que existen entre las dos situaciones, no deben de servir para considerar que se deben de gestionar de forma distinta y con otros parámetros, métodos y herramientas, sino que se debe de adaptar las acciones que se realizan en la primera (negociación formar) para poder llevarla a cabo en la segunda (la gestión de un conflicto cotidiano del día a día de cualquier persona).

En la gestión de una negociación se debe de analizar y evaluar la situación para ver como desarrollar acciones que eliminen las contingencias que pueden aparecer en el proceso de la negociación. Las pérdidas y los costes del proceso negociador, el suelo y techo de la negociación, las alternativas a la negociación y, todos los puntos que se deben de contestar antes de comenzar con las siguientes fases. No se debe de pensar que estas acciones no deban de realizarse en la gestión de un conflicto cotidiano. Como parece claro que no se puede realizar tal como se expone, ya que a diferencia de la negociación formal, el conflicto cotidiano se debe de intentar gestionar la mayoría de la veces en el mismo momento en el que se percibe que existe, no teniendo tiempo de poder hacer una fase de análisis y evaluación estructurada como en una negociación formal. Esto no debe de llevar a la equivocación de pensar que no se puede hacer este análisis y evaluación. Recordemos que el análisis es la pieza fundamental de como se crean la herramientas y se interviene en la situación.

Un Coronel de la USAF llamado John Boyd, desarrollo a su vuelta de la guerra de Corea el Ciclo Boyd (Boyd Loop), que es más conocido por su acrónimo, Ciclo OODA (Observo, Oriento, Decido y Actúo) realizar los pasos del ciclo a mayor velocidad que el oponente permite anticiparse a su movimiento. La teoría de Boyd, indica que quien sea capaz a mover su ciclo de decisiones en tiempo real, su ciclo OODA, más rápido que el de su oponente, haría a este, a su oponente, salir de su ciclo OODA, de su ciclo de decisiones, perdiendo la gestión de la Situación. A esta situación, Boyd la llamo “out of the loop” (fuera del círculo).

Boyd, habla de dos conceptos básicos a la hora de gestionar el Ciclo OODA; La percepción y la Presión. El primero de ellos, la percepción, esta directamente relacionada con la primera O del ciclo, la observación. Boyd indica, que así se percibe, así se observa, y es sobre esta observación sobre la que va a girar todos los demás componentes del ciclo. Una mala percepción, una mala observación de un estimulo, generara una mala orientación del mismo y dará como consecuencia una mala decisión y por consiguiente una mala actuación. El segundo factor del que habla Boyd es la presión. Y Boyd plantea este parámetro como el tiempo que tiene el individuo para resolver una situación, en base a su competencia, en relación al tiempo que necesita para realizar la acción de dicha tarea. De manera y forma, que se crea una relación directa entre el tiempo que se tiene para realizar algo y el tiempo que se necesita para realizar esa acción. Si se divide el tiempo que se tiene para realizar una determinada acción, entre el tiempo que necesita el individuo para realizar esa acción, y el resultado que da la división es igual o mayor que uno, la presión será aceptable y el individuo podrá resolver dentro de su circulo, pero cuando el resultado de la ecuación es menor que uno, el individuo entrará en negativo, su rival esta haciendo girar su ciclo a más velocidad que el suyo y lo terminará sacando de él, la presión le hará salir del ciclo y perder la gestión de la situación.

Boyd a partir de estos parámetros cambio las bases del combate aéreo de la USAF. Creando los famosos cuadros de mandos y las nuevas tácticas de combate, en busca de mantener este concepto de ACE factor o Combat Awareness factor (factor de la conciencia en los combates aéreos), por medio del Ciclo OODA.

El Ciclo de Boyd esta considerado una de las mejores formas de expresar el ciclo de toma de decisiones en tiempo real. Lo que plantea Boyd, es la importancia de la percepción del estímulo sobre el que se quiere reaccionar. Esto no deja de ser el análisis y la evaluación que se realiza durante un proceso de negociación formal. Percibir de manera correcta el estímulo, tal y como afirma Boyd, es la clave para ejecutar una buena respuesta. Realizar un buen análisis y evaluación de la situación es una clave para el éxito en la intervención de un proceso negociador.

La clave en el análisis es contestar a las preguntas que se necesitan para poder evaluar la situación. En la percepción y observación del estímulo en tiempo real, pasa lo mismo y, el problema en esta situación es que se suele efectuar mal la pregunta a la que se tiene que contestar. Cuando hay un conflicto, nos preguntamos : “yo, ¿qué quiero?”, para saber como debo de intervenir, como debo de actuar. El problema es que la pregunta correcta en esta situación no es  “yo, ¿qué quiero?”, la pregunta correcta en esta situación es  “yo, ¿qué necesito?”. Contestar a la primera pregunta es tomarse el conflicto como una acción en que debo de ganar y el no conseguir el 100% de esto hará percibir al individuo la sensación de haber perdido, es intentar resolver un conflicto desde parámetros emocionales. Cambiar la pregunta hace cambiar la respuesta, hace cambiar el objetivo, dando un objetivo menos emocional, real y alcanzable, que permite al individuo gestionar el conflicto desde un parámetro más racional.

Cuando se encuentre con conflictos en su día a día y, tenga que resolverlos en tiempo real, no se conteste a la pregunta de  “yo, ¿qué quiero?”, hágase la pregunta de  “yo, ¿qué necesito?”. Esto le permitirá actuar más eficazmente sobre el conflicto y percibir que ha gestionado el conflicto correctamente, patrón necesario para ir ganando confianza y eficacia en la gestión de este tipo de situaciones.

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