La Crítica

La Crítica es una acción que está directamente relacionada con la interacción humana. Criticar o recibir una Crítica es una de las posibles respuestas que podemos realizar o recibir como resultado a una actitud, a un comportamiento o a una comunicación. Saber hacer una Crítica y todavía más importante, saber asumir una Crítica es un factor directamente relacionado con las habilidades sociales. Esto quiere decir que esta acción, responder de forma eficaz a una Crítica no es un patrón genético, que traigamos en nuestro ADN, sino que quien lo realiza de forma adecuada es producto de un proceso de aprendizaje. Aprendizaje que, por un lado, muchas personas han conseguido en su vida de forma inconsciente, debido a los resultados de sus interacciones con los demás o más específicamente, debido a sus experiencias, que han hecho que nuestro cerebro aprenda la forma más eficiente de resolver esa situación. O bien, por otro lado, por el entrenamiento consciente en técnicas sociales, que hace a ciertos individuos que practican este tipo de habilidad, aumentar su competencia a la hora de gestionar este tipo de situaciones. Lo importante de la información presentada, es que se puede aprender a interactuar de forma más eficiente.

La Crítica como tal, tiene el problema de que ataca la competencia de quien la recibe. La competencia es una de nuestras necesidades psicológicas orgánicas, necesitamos tener la percepción de que está cubierta, de que somos competentes. Cuando percibimos que tenemos una necesidad sin cubrir, nuestra conducta se dirige a cubrir esta necesidad es, por ello, que puede resultar un parámetro no fácil de controlar. Pero es necesario, poder controlar esta situación, para poder dar una respuesta, no correcta, pero si eficaz, para salir de la situación. Recibir una Crítica, es recibir un mensaje en el que se nos dice que hemos cometido un error. Los errores no son malos, es más, los errores son necesarios para el aprendizaje. Cuando se comete un error, se nos indica algo que hacemos mal y podemos subsanarlo, podemos corregirlo, el problema es que desde pequeños la cultura marca e iguala el error a la incompetencia, en vez de premiar a quien se arriesga a errar, más que el que se conforma con no salir de su zona de confort y no cometer errores.

Recibir una Crítica supone recibir el aviso de que se ha cometido un error, pero seamos mas críticos con esta situación, no todas las Críticas que recibimos tienen buena intención, ya que existen Críticas que tienen como objetivo, como fin, sacarnos de nuestro objetivo, cambiar nuestro foco atencional. Nuestro cerebro tiene un parámetro que podemos llamar atención, el cual gasta una gran cantidad de energía, eso hace que solamente podamos tener “encendido” una parte de él en cada momento. En concreto, los expertos hablan de que podemos tener encendido un 2% de nuestro cerebro, esto que parece poco, si tenemos en cuenta el número de neuronas y de sinopsis, uniones entres ellas, que cada cerebro tiene, supone una cantidad que supera las seis cifras de neuronas y de uniones. Pongamos un ejemplo, cuando hacemos una tarea, como puede ser escribir en un ordenador, nuestro cerebro tiene ese dos por ciento enfocado a la tarea que realizamos, si en un momento dado suena el teléfono y lo cogemos con un manos libres, podemos atender la llamada, pero si enfocamos a la conversación telefónica no tendremos la suficiente atención para seguir escribiendo en el ordenador, o bien escribiremos en el ordenador y perderemos información que nos da quien nos ha llamado, o bien atendemos la llamada y no seguimos escribiendo, ya que este 2% va variando según enfoquemos a una u otra tarea. Pasemos ahora a ver un ejemplo de Crítica. Usted es un trabajador que tiene a la vez trabajadores a su cargo, y ha observado que en la última semana uno de ellos esta llegando media hora tarde, con lo que se dirige a él, con la intención de indicarle que debe de intentar corregir tal acción. El empleado recibe el mensaje que usted le envía y contesta lo siguiente “a mi tú no me hablas así”. Está usted recibiendo una Crítica sobre como debe de tratar a una persona, puede ser que sea cierto, que no haya sido muy acertada la forma de llamarle la atención o que por el contrario, el empleado busque desestabilizarle. El caso es que si contesta a la aseveración del empleado, directamente su foco atencional, variará y se enfocará en el trato que deben de recibir las personas, dejando de lado el horario que esta establecido y la hora en la que debe de estar trabajando el empleado. Esto es debido a ese 2% que tenemos activado, por eso recibe el nombre de foco atencional. Gestionar una Crítica, no solo consiste en jugar con un parámetro. Gestionar una Crítica, consiste en trabajar tres parámetros casi de forma simultánea. Se debe de evaluar si la Crítica es cierta o si busca desestabilizar nuestra atención, se debe de evaluar si la persona que hace la Crítica es alguien con el que debemos de guardar una relación en el tiempo, y se debe de gestionar el foco atencional para que no vaya dirigido hacia parámetros que no nos interesen tener activados en ese momento, y que no permita tener el 2% enfocado en gestionar la Crítica.

Por lo dicho anteriormente, tenemos cuatro situaciones diferentes a la hora de resolver una Crítica. La primera es una Crítica constructiva hecha por alguien con el que no tenemos que cuidar la relación. La segunda es una Crítica destructiva hecha por alguien con el que no tenemos que cuidar la relación. La tercera es una Crítica constructiva con alguien con quien si tenemos que cuidar la relación y la cuarta es una Crítica destructiva con alguien con quien si tenemos que cuidar la relación. De las cuatro situaciones, tenemos dos donde la Crítica tiene una función constructiva y otras dos donde la Crítica tiene una función destructiva. Este debe ser el primer parámetro, que debemos de resolver cuando se recibe una Crítica. Para ello, la técnica adecuada en estas situaciones es lo que se conoce como Pregunta Asertiva, esta técnica consiste en no contestar a la Crítica, sino pedir más información sobre la misma, para poder evaluar si realmente es una Crítica constructiva o solo tiene la intención de desestabilizarnos. Preguntar “¿A qué te refieres?” obliga a la persona que hizo la Crítica a dar explicaciones de porqué la hizo. Quien tenga realmente motivos, los expondrá en ese momento, pero quien hizo la Crítica para desestabilizar, no dará razones, sino que contestará con algún tipo de afirmación que no aclarará nada el porqué de la Crítica.

Una vez contestada la Pregunta Asertiva, tendremos ya la evaluación de que tipo de Crítica es, si es una Crítica constructiva, venga de quien venga, lo más coherente y honesto es dar las gracias por la Crítica y aprender del error cometido. Pero si por el contrario, la respuesta obtenida no aclara nada, demuestra que no existía un motivo real, para criticar, sino que era una forma de desestabilizar, debemos de contestar en función a quien haga la Crítica destructiva. Si es una persona con la que no tenemos relación, la técnica que es más recomendable para esta situación es el llamado Disco Rayado, esta técnica consiste en no salirse del discurso, obviando la respuesta de la otra persona y volviendo a enfocar rápidamente en nuestro objetivo, plantéense que el objetivo de la Crítica es desestabilizarle, y ya hemos visto lo que sucede en su cerebro, su atención cambia de foco, de manera que el 2% de su cerebro que está activado, se apaga para encender otro. Esto es lo que quiere la otra persona, lo que busca con su crítica, y esto es lo que hay que intentar evitar, para ello repetir su discurso por una segunda o tercera vez, es crucial para indicar que la crítica no hace mella en su objetivo. Por último, si la Crítica destructiva viene de alguien con el que hay que guardar una relación, el Disco Rayado no es la mejor técnica, debemos de proteger la relación existente entre nosotros y la persona que hace la Crítica. Para ello, existe la técnica del Banco de Niebla, esta técnica consiste en buscar qué parte de la Crítica es correcta y aceptar ésta, indicando a la vez una aseveración que vaya encaminada a dirigir la atención de quien hace la Crítica. En el ejemplo puesto sobre la persona que llega tarde, evaluamos la Crítica, y contestamos, “es posible que no deba de hablarte así, eso no quita de que tú has llegado tarde y eso debemos de solucionarlo”, colocamos el “es posible”, para que parezca que aceptamos el error de cómo nos dirigimos a él, sin realmente reconocerlo, por eso, esta técnica también se la conoce como la Claudicación Simulada.

Ante una Crítica, no conteste directamente, puede ser el objetivo de la misma, busque más información y luego evalué si la persona a la que va a contestar, es alguien con el que debe de guardar relación, o por el contrario, es alguien con el que no tiene relación y gestione la Crítica dependiendo de dicho parámetro. Las técnica sociales, son aprendidas, solo hace falta entrenarlas, hasta que se vuelven hábitos.